miércoles, 20 de enero de 2010

Cocina VS. Salón.



A lo largo de estos años, circulando por distintos lugares gastronómicos, he llegado a una conclusión que con cada nuevo lugar se reafirma: nada tenemos que ver la gente de cocina con la gente de salón. ¿Qué nos une...?: el ámbito de trabajo. ¿Cuál es el conflicto...?: nuestras naturalezas. ¿Cómo es eso de las naturalezas?, se preguntarán… Hay una diferencia radical que hace que en su generalidad la gente de cocina no se lleve, en lo absoluto, con la gente de salón: la gente de cocina gusta de lo que hace, lo siente, lo sufre y de su gusto hizo una profesión que le permite obtener dinero; la gente de salón trabaja por dinero.

Para todos los del gremio, esta bien claro, que en todo ámbito gastronómico se pueden diferenciar muy claramente algo así como dos orillas, dos carreteras que nunca se harán una: cocina y salón. Son dos equipos de fútbol que deben convivir y lidiar día tras día. Ambos equipos juegan para el mismo club y deben coordinar como si fueran uno….sin embargo, si bien patean para el mismo lado, las camisetas son de bandos opuestos.

La cocina: la gente de cocina tiene un sueldo fijo, horas que cumplir y, más allá de las horas que cumplir, un trabajo que hacer con dignidad y a conciencia; lo ha elegido, adoptado. Gusta de lo que hace.
El salón: la gente de salón, tiene un sueldo base y después tiene algo así como "un matar o morir": “la maldita propina”, (si, es con resentimiento...Nosotros somos una parte de ésa propina...nunca la vemos y además nos trae dolores de cabeza: "que agregame un poco, que hacelo abundante...que decoralo con tal cosa...que la otra vez le pusiste no se que...", vaaaaa!, molestos!). Los camareros, mozos o como quieran llamarlos, son capaces de vender su alma, dignidad y espíritu con tal de obtener un mango más. Los camareros tienen grabado en la sangre “plata”, “plata” y "más plata”. Cuando la propina es compartida entre todos, (se estila poco este tipo de propina), son los más compañeros del mundo...Ahora, cuando la propina esta dividida por sectores y cada camarero recauda en su sector...hasta se garcan los platos que salen de la cocina, jejejeje.
Entonces, teniendo estos dos grupos con sus características bien distintas, es aquí donde comienza el juego perverso.
El juego perverso: el juego perverso tiene lugar porque "cocina" no depende en lo absoluto de "salón" y, muy por el contrario, "salón" depende en lo absoluto de "cocina". Si bien todos dependemos de que el trabajo y el servicio salga bien para que así el lugar funcione y a fin de mes todos nos llevemos nuestro billete, los camareros sin "los platos" no son nada. Que un plato se retrase o salga en malas condiciones les juega muy en contra a la gente de salón con respecto a la propina. La atención es el puntito final que inclina la balanza de la propina hacia un lado o hacia el otro pero la comida es la base de la propina. A nosotros, digamos, que nos importa bastante poco si los camareros levantan buena o mala propina. Las agarradas, transas y dichos entre ambos equipos son fieras...He visto infinidad de situaciones desde risueñas hasta agresivas. Todo, absolutamente toooodo vale entre cocina y salón, (lo que puedan llegar a imaginar y más también).

¿Cómo ve la gente de cocina a la gente de salón?: mal....es muuuy mal vista. Los vemos como gente de paso que no gusta de lo que hace y que mata por un chelin; la vemos como gente sin códigos...Nos ponen de mal humor con sus equivocaciones de comandas, con sus pedidos “especiales”, con sus preguntas estúpidas, con sus pedidos fuera de horario y con sus “favores”. Nosotros tenemos que estar arreglando las cagadas de la gente de salón, si así es. ¿Que obtenemos a cambio????....nada!. ¿Si queremos a alguien del salón?, mmmm, a veces…. Podemos llegar a tener algún tipo de simpatía por aquellos mozos de oficio que la tienen muy clara, que son rápidos y sin errores, facilitando así nuestro trabajo; son aquellos mismos que tienen código y cuando piden algún favor nos tiran una moneda, una gaseosa o un cigarro.
¿Cómo nos ven ellos?...mmmm nunca me ha interesado preguntarles, pero por sus caras, intuyo que nos ven mitad mediocres mitad superados.
¿Quién coordina todo este embrollo?: el encargado; el pobre individuo debe lidiar con los mil y un problemas y, además, tratar de que ambos bandos no se maten y trabajen en armonía. Muchos encargados implementan un porcentaje de propina para la cocina. Ésta táctica, luego de las quejas de la gente de salón, suele mejorar el vínculo y hace que todos nos quejemos menos y esforcemos más. De todos modos, es sabido que los camareros siempre nos estarán garcando y ocultando la verdad de la milanesa.
Comentario a parte: en todos estos años me he dado cuenta que a los camareros/as los invade la codicia. He visto gente que de la bacha o de la cafetería fueron a parar al salón...Les han dado la oportunidad de enseñarles un oficio y, cuando empiezan a desempeñarse y a sacar un buen billete, se vuelven avaros y tacaños. Quieren más, más y más...se olvidan de donde vinieron y seguramente ni saben hacia donde van. Los camareros que la tienen muy clara abrochan a la gente de cocina, a sus propios compañeros y a los dueños en primer lugar ...además de camareros son magos, jejejeje.

A mi entender, no hay mucho que hacer al respecto…Somos dos razas apartes, distintas, imposibles de juntar, agua y aceite…tenemos motivaciones e intereses distintos.
Creo que la guerra cocina/ salón, salón/cocina es un clásico que no puede faltar en ningún lugar gastronómico. Es una batalla que ya es parte de nuestra rutina…es la pica que le agrega sal y pimienta a cada nuevo día gastronómico. Ellos no nos soportan y nosotros tampoco a ellos, jejeje. "Camareros/as"...al mejor estilo D´Elia: "Los ooooooodiooooooooooo", jejejejejejeje.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

LA GENTE DE MIERDA NO SE CARACTERIZA POR SU PROFECION , SE CARACTERIZA POR CUAN MIERDA PUEDA LLEGAR A SER , LA ETERNA LUCHA SALON COCINA ES POR LA DIFERENCIA DE PROFECIONALIDAD . ELGUNAS VECES SE MEZCLAN

EL AGUA Y EL ACEITE Y SE FUNDEN EN UNA SABROSA VINAGRETA QUE HACE QUE UNA FRESCA ENSALADA TENGA ESE RICO SABOR QUE TIENE LA BUENA COMBINACION DE INGREDIENTES
EN LAS COCINAS TAMBIEN LA AMBICION PUDRE A MUCHA GENTE , LO IMPORTANTE NO ES EN QUE PARTE DEL RESTO LABURES , SINO CUAN GENTE SEAS .

Petit. dijo...

Mmmm...puede ser anónimo...es otro punto de vista, más profundo y más amplio. Mi opinión fue genérica y más un contar gracioso de la relación entre ambos grupos...Tal vez porque yo nunca pase hacia el otro lado mi visión del salón sea algo fría...
Obviamente hay gente de mierda y gente que es gente en todos los ámbitos y más allá de su profesión. Me ha tocado estar con gente de cocina que era una mierda, (también los hay y mucho). Si, los buenos ingredientes dan buenos resultados...lo difícil es saber encontrarlos y combinarlos. Mis comentarios fueron hechos más en relación a las deformaciones profesionales que a la madera con la cual esta hecha cada persona. Uhhh....me hizo reflexionar...Éste tema es uno de los debates clásicos de todo lugar gastronómico y da para mucho. Usted es del gremio, ¿cierto??, jejeje...creo que algo conoce del tema. Se armó el debate, ¡me encanta!. Gracias por su opinión!, cariños, P.

felipe dijo...

La riña de gallos representa muy bien los intereses opuestos, se da en todo trabajo.Deberán buscar un mediador!!!Suerte!!!La rapiña pierde aún a los mas nobles de espíritu!!!Poderoso caballero es don dinero y también don POWER!!!!!GRRRRR!!!!GUAUGUAU!!!!!BUFFFF!!!DEBERÍA DECIR: KIKIRIKIIIIII!!!!

Petit. dijo...

Son intereses distintos, solo éso...y el dinero pierde tanto a camareros como a cocineros...como a mucha gente más allá de su profesión. El dinero mueve montañas, no???. Lo importante es tener otras metas más allá del dinero, creo. Cariños, P.